Rehabilitación deportiva para deportistas de sofá

Tengo una lesión en la polea A1 del dedo anular de la mano izquierda.

Bien, eso no lo entiende nadie.

 

Vamos de nuevo…

Tengo una lesión crónica en mi mano que no me permite volver a escalar.

Bueno, por ahora.

Hace algunas semanas comencé a tratarme con el kine (fisio) con la esperanza de pronto volver a apretar. A escalar, que digamos.

 

Me llamó la atención que la primera sesión fue sumamente suave, poca intensidad y bajo volumen.

La segunda, en cambio, fue mucho más dura.

Vamos, dura en términos de una sesión de kinesiología, que no se trata de entrenamiento de MMA.

 

Le pregunté al kine el porqué de este cambio tan notorio.

“Pues porque todos llegan acá diciendo que son deportistas, pero luego los evaluamos y bueno jaja…

Pero se nota que tú sí estás entrenado, así que podemos meterle cargas.”

 

Bien, debo reconocer que se me infló un poco el pecho. De algo que sirva mantenerse en movimiento incluso los días que no apetece hacerlo, ya me entiendes.

Pero lo importante no es eso.

Lo importante es que me estoy tratando en un centro de rehabilitación deportiva. Donde atienden profesionales que eligieron enfocarse en el deporte y no, por ejemplo, en las entretenidas lesiones de oficina.

Sin embargo, los pacientes que llegan y son deportistas son los menos. Para qué hablar de deportistas profesionales.

 

Bueno, en este caso lo entiendo. El centro de rehabilitación es grande, una inversión tremenda, para rentabilizarlo hay que abrir las puertas a todo quien quiera tratarse ahí.

Desde el punto de vista de los dueños del centro está todo perfecto.

 

¿Y desde el punto de vista de los kines?

He conversado con algunos y también son deportistas.

Les gusta el deporte, los patrones de movimiento asociados, reforzar gestos técnicos… en fin, les gusta trabajar una rehabilitación de lesiones que permita volver a practicar el deporte.

No el deporte de mover el mouse.

No el deporte de cambiar de canal la tele.

No el deporte de hacer salud con shoperos pesados… eemm bueno esa quizás sí.

Pero en el centro son empleados y no pueden escoger a sus pacientes.

Bien, la vida es dura.

 

Si tú que estás leyendo esto eres un profesional del deporte que quiere (y puede) escoger a sus pacientes/clientes, debes partir por algo muy simple.

Decidir a qué tipo de pacientes quieres en tu negocio.

Y especialmente a qué tipo de pacientes NO quieres.

 

Luego, debes saber comunicarlo. Saber atraer a tus clientes ideales.

A ese tipo que se perdió la final de la liga por una lesión en la semifinal.

A aquel que no podrá participar en el campeonato de mma porque hizo sparring mala leche y con un derribo se le salió el hombro.

Al que no podrá lucirse frente a las chicas en su tabla de surf este verano por una lesión derivada de su mala técnica de braceo.

… y al que se tuvo que bajar de un viaje de escalada (o más de uno, cof cof) porque la puta polea no deja de molestar.

 

Bueno, también puedes atraer a aquel que no podrá enviar a tiempo el informe a se jefe ya que se lesionó con el mouse.

O al que ya no puede cambiar la tele y ve todas las noches lo mismo.

Sí, si los eliges como cliente ideal también vale. Pero concédeme que es mucho menos interesante jeje.

 

Bien, si quieres los mejores clientes, debes atraerlos.

Un buen punto de partida es el copywriting.

 

Pd. Al momento que escribo estoy en mis últimas sesiones. Quizá en algunas semanas pueda estar volviendo a escalar.

Pd2. Quizás no, no lo sé. Espero que sí.

Pd3. De atraer los mejores clientes puedes aprender de un powerlifter que no sabe de copywriting. Aquí.