Cómo encontrar uno cuando no hay ninguno

Mira, una lección que, si eres un profesional del deporte, te puede parecer importante.

Si no lo eres, puede que también.

Ahora, si no te interesa ganar dinero, tampoco seguir leyendo.

 

Bien.

Creo que ya conté que últimamente estaba asistiendo a fisioterapia por una lesión en mi mano.

Bien, ahora vamos a retroceder un poco en el tiempo, al momento en que por primera vez me di cuenta de que estaba lesionado. Hace unos 3 o 4 años.

Mi primera reacción fue:

“Bueno soy inmortal, no pasa nada.”

En realidad así no fue, pero más o menos. El asunto es que lo dejé estar.

 

Pero la lesión seguía. Dolor. Dedo hinchado.

De apretar, nada.

De escalar, menos.

Comencé a buscar algún traumatólogo para atenderme. Alguno que entendiera lo que me estaba pasando.

(Buscar online, que es como se buscan las cosas ahora)

Bueno, no encontré.

 

Todos eran muy profesionales. Todos mucha experiencia. Los mejores convenios de salud.

Ninguno me dijo lo que yo quería. Ninguna de sus páginas web, o perfiles de linkedin o de directorios profesionales, estaban pensadas en mí.

Ni en nadie.

Todas genéricas, cada una igual a la anterior.

Por querer dirigirse a todos, se dirigían a nadie.

 

Finalmente decidí como se suele decidir en estos casos.

El precio. Una ubicación y un horario que me acomodara. Total, todos parecían iguales.

Bueno, fue una mala decisión. Pero no nos adelantemos.

 

Sigamos.

Si en ese momento hubiera encontrado un profesional que supiera cómo dirigirse a mí, entendiera mis necesidades, mis miedos como escalador lesionado, seguro que lo iba a ver.

Pero no lo encontré.

Yo buscaba alguien que supiera que no se trata de un dedo lesionado. Sino que de una vida al aire libre que se veía interrumpida.

A alguien que supiera que no se trata de no volver a escalar nunca más, sino que de acabar con un sueño de libertad.

Pero no. Encontré a alguien que me dijo que tenía muchos años de experiencia. Y buenos convenios.

 

Y no solo para la escalada.

En cualquier deporte, cuando te lesionas ves el mundo caer sobre tus hombros.

¿Podrás volver a practicarlo?

¿Podrás retomar tu nivel?

¿Podrás seguir sintiendo eso que sientes cuando lo practicas?

Miedo, angustia, ansiedad.

 

Todo eso es lo que cualquier profesional que trate lesiones debería poder transmitir. Que sabe lo que estás pasando y sabe cómo solucionarlo.

Esto vale para traumatólogos, fisios, psicólogos deportivos, y todo profesional relacionado.

*A propósito, cuando posteriormente busqué fisio para por fin tratarme mi lesión, tampoco pude encontrar a alguien que cumpliera con lo anterior. En fin.*

 

Bien, creo que ya has entendido la idea.

Espero que, si eres un profesional del área deportiva (aunque también aplica para otras áreas), sepas interpretar las necesidades de tus clientes pacientes.

Sus inseguridades.

Sus miedos.

Y con eso, puedas ofrecer de mejor manera tus soluciones.

Y vender más, por si no quedó tan claro.

 

Bien, entonces, para llegar a eso, debes conocer muy bien a tu cliente ideal.

Estudiarlo, pensar como él. Fundirte en él.

Y ¿luego?

Quizá copywriting.

Es lo que se me ocurre.

Es lo que sé hacer.

 

Pd. Un powerlifter que no sabe de negocios, te puede ayudar a mejorar tu negocio. Aquí.